En esta la última entrada de este año hago una retrospectiva a todo lo que he vivido con la gente que me rodeo, y en especial con los jóvenes es decir con la gente de mi edad o más jóvenes aun y me doy cuenta que todavía hay esperanza para esta sociedad capitalista y consumista que agoniza y se carcome entre una enfermedad producida por ella misma.
Una sociedad que ha intentado desclasarnos, y convertirnos en esclavos del comprar, gastar y comprar aunque no lo necesites, sociedad que mientras coarta libertades pide que los jóvenes se impliquen, que solo recuerdan el mayo del 68, olvidando el 14 de abril, sociedad que pugna en que el comunismo ha fallado en países de América latina o Asia pero no se da cuenta que el capitalismo ha fallado en el resto del mundo.
Sociedad que ha enterrado al Ciudadano Kane, y desterrado a Charles Chaplin del cine, para hacernos tragar su bazofia propagandística en la que los latinos, negros, o asiáticos es decir los que no son del “occidente ilustrado” son el peligro, el mal, y el enemigo al que hay que combatir.
Pero a pesar de todo eso, sigue quedando esperanza.
ESPERANZA
Queda esperanza, al ver como hablando de cine alguien que no te esperabas te menciona al genio Billy Wilder y su Testigo de cargo,
Como una chica que no habla nunca de política twittea “lo siento pero me da asco la familia real, no solo urdangarin a la cárcel, todos”,
Como independientemente de a lo mejor no ser tan “izquierda radical” como el que escribe estas líneas, opinan “Intereconomia da asco”.
Al ver como jóvenes están preocupados de estudiar para que lleguen becas, para que puedan seguir estudiando y labrarse un futuro o si les sobra ayudar a sus padres con la casa.
Esperanza ante un atropello como el que se cometió contra Pablo Hasél, miles de jóvenes se volcaran para pedir su liberación por que si nos tocan a unos nos tocan a todos.
Al ver cómo llega una beca al extranjero, vayas sin conocer a nadie de las 50 personas que te acompañaran durante dos semanas, y desde el primer día te reciban como un herman@.
Al ver como chicos sí que conocen y ponen fotos de intelectuales como Marx o Engels.
Al ver como chicas no se dejan avasallar por la cultura falocéntrica impuesta y se revelan con puño en alto gritando a los cuatro vientos: Somos Rojas y orgullosas.
Al ver a nietas hablar de sus abuelos con brillo en los ojos recordando cómo sus abuelos lucharon contra los fascistas que impusieron una dictadura.
Al ver a los jóvenes en Grecia, Gran Bretaña y restos de países, que se han quitado la venda y han descubierto que ellos tienen la llave para cambiar el futuro, sea por la paz, o sea por las armas.
Cada nuevo llanto de un bebe recién nacido, cada piedra arrojada contra el sistema, cada buen gesto de hermandad y camaradería, cada ápice de cultura adquirido, cada vez que un grupo de jóvenes se une para luchar por una causa común, es un ladrillo mas en el muro contra la enfermedad llamada SOCIEDAD DEL CONSUMISMO.

Porque por cada golpe que nos dan, no nos consiguen derribar... Todo el que no tenga esperanzas, no podrá entendernos. Los sueños, la fe en uno mismo y las ganas de luchar para cambiar las cosas son lo que nos hace ser revolucionarios
ResponderEliminar¡Un abrazo, y feliz 2012!