Es curioso cómo se puede estar sólo aun estando rodeado de gente, como cierro los ojos para evitar que una lagrima descienda y que esconda mis labios detrás de la palestina para que penséis que llevo una sonrisa, mientras solo consigo vestirme con un tosco gesto de seriedad a la par que tristeza.
No pertenezco a donde me encuentro, si no a donde me siento bien por lo que mi patria se encuentra en los brazos de las personas a las que importo.
Cambiaria ahora todo, mis ideales, mis libros, mi música, mi tristeza, por un abrazo, una caricia en el pelo, o un beso en la mejilla, o una simple mirada cómplice.
Vivo triste, aunque sonría, y eso que no necesito demasiado para ser feliz, pero desgraciadamente la felicidad parece ser reservada a los dioses, mientras que a mí, me sigue esperando en algún lado que quizás no exista o necesite tu ayuda para encontrarla.
Recuerda, Tú tienes la llave de tu propia felicidad pero también un llavero con la felicidad de todos los que conoces, pero mi llave todavía debe hacerse mientras, ábreme el alma con cariño.

No hay comentarios:
Publicar un comentario