Me gustaría plasmar todo
lo que siento en este blanco lienzo, pero si abro la caja de Pandora,
no quiero descubrir su destrucción en forma de soledad aislada.
Este texto no va a ser
bonito, va a rezumar bilis, odio, lagrimas y desazón interna por los
cuatro costados, pero aunque escribo para ser leído y conectar con
el lector, necesito vaciarme aquí, para esta vez encontrarme a mi
mismo, porque este texto no va a ser mas que una carta a mi
mismo..pero que deberías leer si quieres entenderme.
Me prometí mas de una vez
ser un cabrón. Muchas veces me dije mientras me miraba al espejo,
lavándome la cara para que no parecieran lagrimones lo que salían
de mis ojos, que no volvería a ser un huevón, que ninguna mujer se
aprovecharía de mi bondad, que la palabra amistad la dejaría
enterrada y sepultada bajo miles de candados. Pero no me sale. No
consigo ser ese hijo de puta chulo prepotente que buscáis No me sale
ponerme delante de ti, mirarte a los ojos y decirte, solo quiero
follarte y me importa una mierda tus sentimientos. No puedo estar frió con vosotras, no puedo ver que estas mal y simplemente pasar, me
sale preguntar e intentar ayudarte. ¿Que soy un mierdas y un
estúpido por hacer eso? ¿Que lo valoras y piensas que los tíos ser
mas como yo, pero no buscas a alguien como yo? Todas esas preguntas
parecen tener la misma respuesta. Si.
Quiero dejar de ser el
primer hombro para las lagrimas y el ultimo abrazo en las risas, no
quiero ser el ultimo saludo, ni ser siempre el que tenga que abrir
las conversaciones. Ahora leeréis esto(si es que lo leéis) y
pensareis que quiero dejar de ser lo que soy. Y no. Me encanta que
cuentes conmigo cuando te encuentras mal, pero llamadme también
cuando estés muerta de la risa, me encantara escuchar ese sonido,
seria bonito salir de la rutina y escuchar vuestras carcajadas no
vuestras lagrimas.
Aunque esto suene fuerte y
sea mas provocador que cierto me gustaría poder odiaros y vivir sin
vosotras. Pero no me sale.
No me sale porque me muero
por un abrazo de vosotras, por una sonrisa de tu boca, por una
caricia de tus manos, por que me pidáis que os acompañe a tal sitio
o a tal otro porque conmigo os sentís cómodas, por ir andando sin
rumbo fijo solo riéndonos, Que me jode ver como lloras y te
entristeces por ese gilipollas que solo quiere verte abierta de
piernas. Que me rayo al ver como volvéis con los malotes y no
entiendo nada. Que me encanta escucharte, y que confíes en mi. Que
he soltado lagrimas de tristeza al ver tu gesto torcido o al
escucharte por teléfono decir que te sentías mal. Que he golpeado
la almohada por no ir a pegar a ese gilipollas que te daño.
No pido nada. O si. No
estoy pidiendo que dejéis de ser vosotras, ni que dejéis de haceros
sufrir si es lo que os mola. No. No pido eso.
Solo pido que respaldes
con hechos tus palabras.

Somos el recuerdo de aquello que nunca vivimos, los días que pasan mientras, solo, estás en un paragüas para dos, las ganas de odiar cuando no puedes dejar de querer, quizá por miedo. Somos muchas cosas, demasiadas, y luego nos dicen simples, pero al menos tratamos de actuar conforme a los hechos. Y es cierto, no cabe generalizar, no tiene sentido, porque cada persona es un mundo, completo y absoluto.
ResponderEliminarNo eres un estúpido por apreciar una sonrisa de una chica, ni un gilipollas por no decirle "ven, que te voy a follar hasta que dejes de respirar". Al contrario. Si le preguntas a las chicas que realmente valen la pena, la gran mayoría te diría que la pedazo de ostia "bien dá" se la darían al segundo, a ese capullo que solo quiere una cosa. Muchas de nosotras, y esto te lo digo totalmente en serio, sin intentar que te sientas mejor, lo que buscan es un chico que se preocupe por ellas, al que llamas, le cuentas una buena noticia y se pone a saltar de alegría y a reírse contigo. También al que te da un abrazo cuando lloras y no para de animarte, y quien te acompaña cuando está oscuro por no dejarte sola, temiendo que te pase algo.
ResponderEliminarPero no hay que confundir eso con aquella chica que se aprovecha de ti. Aquella imbécil que busca reírse de alguien que lo único que quiere es su bien. Que la quiere. Y de esas hay muchas, sí, pero no olvides que de las otras también.
Es difícil diferenciar, ya que la mala suele aparentar ser buena y luego demostrar lo hija de puta que es en realidad. Cuestión de toparte con la persona indicada.
¿Que se ríe de ti? ¿Te dice "te quiero" y luego se lía con otro delante de tus narices? Pues Ciao Babe, púdrete sola, que es como te quedarás, o vive con el desgraciado alcohólico y drogadicto con el que terminarás. Que yo sigo mi camino.
Pero, por saber que hay imbéciles por ahí, no hay que ignorar a las que realmente valen la pena por miedo a toparte con quien no quieres.
Reflexiones como esta me hago yo a menudo, cambiando las a´s por los o´s. Sí. Raya. Jode. Pero no hay que echarlo todo a perder, lo bueno puede estar a la vuelta de la esquina, después de todo lo malo.
Besos, de tu amiga Ana.